Existen muchas clases de verduras. Por lo tanto, es mas fácil obtener una variedad de vitaminas y minerales cuando se consumen de tres a cinco porciones de distintas verduras diariamente. Las verduras de color verde oscuro, tal como el brócoli y la espinaca contienen las vitaminas A y C y minerales como hierro y calcio. Otras verduras, como los tomates, el repollo, y el pimiento verde contienen vitamina C. Es importante cocinar estas comidas en poca cantidad de agua, o al vapor, y por poco tiempo para no destruir la vitamina C. Además, ¡algunas de estas verduras son sumamente deliciosas crudas, picadas o en una ensalada! Algunas verduras como las papas, el maíz, la yuca, y los plátanos, contienen mucho almidón y fibra. Estos carbohidratos son esenciales. El almidón le provee al cuerpo energía y la fibra ayuda con la eliminación. Un mito de estas verduras es que ayudan a la persona a aumentar de peso. Pero, en realidad, los almidones contienen menos calorías que las grasas. Frecuentemente, la mayoría de las calorías de un plato de verduras se encuentran en la mantequilla o el aceite oliva que les agregamos. Por lo tanto, si su verdura favorita es la yuca, siga gozando de esta, pero, ¡hervida y no frita! Impresione a su familia y amistades preparando platos deliciosos de verduras. Esto se puede hacer fácilmente agregando ingredientes sencillos como: clavos molidos o canela a las batatas, las zanahorias o la calabaza; orégano al repollo o las ensaladas, ajo y pimiento a la yuca o a la papa hervida. ¡Las verduras son bajas en calorías, deliciosas, y nutritivas!